2027. POR JOSÉ MIGUEL ROBLEDILLO.
Nos encontramos entrando al verano, con fechas señaladas en el calendario: vacaciones, cumpleaños, días de playa, escapadas… Con la política, como con el curso académico, siempre encontramos otras formas de organizar el tiempo; los años no son naturales, y los hitos que marca el calendario son otros. Ahora mismo la marca está puesta en 2027, otro año electoral. Alianzas que se rompen, otras que se forjan: vamos encaminándonos hacia esa fecha ineludible. Algunos la ansían y otros la temen; unos echarán balones fuera y otros parasitarán al vecino. La política es esa maquinaria imparable que todo el mundo aparenta entender, y en la que solo se fijan en los resultados y no en el proceso. Los candidatos, o más bien los partidos, quieren ganar, y todos buscan una fórmula mágica: unos dirán que hay que vender al candidato como un coche, que sea eficiente, que consuma poco; otros convierten el miedo en odio para manipular a la opinión pública; otros no se mojan y presumen de tener un can...


